
Los círculos restaurativos
Los procesos de justicia restaurativa son herramientas empleadas para ayudar a quienes se ven afectados por un delito (víctimas, delincuentes y miembros de la comunidad) a hablar abiertamente sobre el delito, el impacto de éste sobre sus vidas, y qué debe hacerse para enmendar la situación. Se ha identificado como restaurativos a tres procesos diferentes: la mediación entre víctima y delincuente (MVD), las reuniones de restauración, y los círculos. Este artículo considerará los elementos del proceso seguido en los círculos.
proceso avanza hacia un consenso respecto de un plan a ser seguido y la determinación de cómo será éste monitoreado.
Los círculos no se focalizan de modo exclusivo en la sentencia y, con frecuencia, el proceso en sí lleva a los participantes a descubrir y abordar cuestiones más allá del tema específico de un delito en particular. Cuando se involucra a la sentencia,
el plan del círculo delinea los compromisos requeridos por parte del delincuente, y también puede incluir compromisos por parte de otras personas, como la familia y miembros de la comunidad. Como consecuencia del incumplimiento del plan
del círculo, el caso puede ser llevado nuevamente al círculo o a un proceso formal en la corte.
Dado que no deben enfocarse solamente en el delito, la víctima o el delincuente, la participación en los círculos no se restringe a las partes directamente involucradas con el delito y quienes se encuentran más cerca ellos. Los círculos pueden incluir a
cualquier miembro de la comunidad que elija participar. Se escucha a todos los participantes (tanto cuando expresan sus perspectivas y sentimientos respecto del delito u otros temas, como cuando proponen y se comprometen a las soluciones).
El proceso del círculo permite la expresión de las normas y expectativas de sus miembros, conduciendo a una afirmación compartida por el círculo (no sólo para el delincuente, sino también para la comunidad en general). Este contexto ofrece
una renovada identidad a la comunidad y fortalece la vida comunitaria de sus miembros mediante su participación.
El proceso del círculo se inicia cuando un delincuente o víctima lo solicita. Puede que se formen grupos de apoyo para víctima y delincuente. Es posible realizar múltiples círculos con los grupos de apoyo antes de que se realice el círculo mayor. Una vez que el proceso del círculo ha producido un plan con el consenso de todo el círculo, en general los círculos de seguimiento lo monitorean.
A la fecha, hay relativamente poca investigación disponible sobre los círculos de sentencia, si bien abundan las historias que apoyan los beneficios generales de estos procesos. Gordon Bazemore y Mark Umbreit informan que un estudio realizado por el Juez Barry Stuart en Canadá “indicó que menos delincuentes
que habían pasado por el círculo volvían a delinquir que quienes eran procesados con las prácticas estándares de la justicia penal”. Sin embargo, será de considerable interés cuando haya disponible una investigación sobre una serie más amplia de resultados que reflejen el objetivo del proceso del círculo de llevar una medida de sanación a la comunidad, la víctima, el delincuente, y sus familias.
Adaptado de Van Ness y Strong, Restaurando la Justicia: Una introducción a la justicia restaurativa (Restoring Justice: An Introduction to Restorative Justice) - 3ra Edición (Cincinnati, OH: Anderson Publishing, 2006).
