
Preguntas frecuentes
¿Qué es el proyecto del Árbol sicomoro?
Se trata de víctimas y presos que...se reúnen para conversar sobre principios bíblicos: responsabilidad, arrepentimiento, perdón y reconciliación ...acuerdan un acto de restitución simbólica por parte de los reclusos ...celebran en unión
Se trata de ministerios nacionales de la Confraternidad Carcelaria que ...muestran a las autoridades gubernamentales las ventajas de la justicia bíblica ...preparan a la Iglesia para enfrentar los difíciles problemas de la criminalidad y la justicia ...ayudan a las víctimas y a los infractores a iniciar el proceso de reconciliación y cicatrización
Se trata de autoridades gubernamentales y el público en general que ...comprueban la fuerza de la restitución y la reconciliación ...valoran una transformación sistemática del sistema de justicia .
¿Cómo Proyecta el Arbol de Sycamore el trabaja?
Las víctimas y los delincuentes reúnen para ocho sesiones de dos horas, generalmente sobre un período de 8 semanas. Usando una guía de la discusión probada, el facilitator dirige el grupo por una serie de temas que dirigen naturalmente a un tiempo en que las víctimas y los delincuentes se pueden compartir cartas y convenios que expresan cómo ellos se sienten y cómo ellos desean a se adelanta. Los delincuentes son invitado a explorar las maneras de hacer la restitución para el daño causado por su conducta criminal. Las víctimas son dadas la oportunidad a considera las maneras en que ellos pueden tomar el control de su vida y comienza su viaje hacia la curación y la restauración. Finalmente, el grupo reúne en la celebración y el culto públicos.
¿Qué ocurre después?
El proyecto del Árbol sicomoro es un programa valioso en sí mismo. Pero, al demostrar los beneficios de la reconciliación y la restauración, pudiera conducir fácilmente a otras actividades del ministerio nacional en el campo de la justicia penal, o al ministerio entre las víctimas de la criminalidad. Puede servir como cimiento para un programa de reconciliación que reúna a las víctimas y los infractores implicados en delitos específicos. Estas decisiones las debe tomar el ministerio nacional a la luz de su capacidad, de su contexto jurídico y social, y de su sentido de la vocación.
¿Qué hace falta para llevar a la práctica el proyecto del Árbol sicomoro?
El proyecto es de corta duración, de carácter intenso, y requiere una esmerada preparación. Sin embargo, lo hemos concebido de tal forma que en lo fundamental se pueda llevar a cabo por voluntarios. El manual operativo enumera las capacidades, responsabilidades y el posible compromiso de tiempo que deberán aportar seis líderes: (1) alguien que dirija el proyecto en su conjunto, (2) un líder de oración, (3) una persona que dirija la captación de víctimas e infractores, (4) un organizador que guíe las seis sesiones, (5) una persona que organice y supervise el acto de restitución, y que programe y supervise una actividad pública de celebración y culto, y (6) una persona (quizás el líder del proyecto) que presida la evaluación del proyecto y las posibles acciones de seguimiento.
¿Con qué ayuda podrán contar los ministerios nacionales que deseen llevar a cabo este proyecto?
- El manual operativo ofrece instrucciones pormenorizadas y la orientación necesaria para preparar, conducir y evaluar el programa. Presenta las "descripciones de los trabajos" de los voluntarios que lo pondrán en práctica, así como sugerencias para captar y preparar a las víctimas y a los infractores que participarán en el programa y las pautas de evaluación y seguimiento.
- La guía del programa presenta en detalle las instrucciones para conducir las ocho sesiones en que participarán las víctimas y los infractores, así como sugerencias sobre los actos de restitución y de celebración y culto.
- El manual de recursos incluye lecturas adicionales que pudieran utilizarse en las sesiones, sugerencias sobre la utilización de despachos de prensa, y diez ayudas didácticas para ayudar al organizador a realizar un trabajo eficaz.
¿Cuáles son los beneficios derivados de realizar el proyecto del Árbol sicomoro?
El proyecto del Árbol sicomoro es un medio valioso de ayudar a las víctimas y a los infractores a iniciar el proceso de cicatrización y reconciliación. Es también una forma eficaz de demostrar y comunicar las normas bíblicas de la justicia a aquellos que se han visto afectados por la criminalidad. En vista de que incluye y beneficia a las víctimas de la criminalidad, y de que concluye con un acto de restitución por parte de los infractores, sirve para contrarrestar una cierta percepción pública de que la Confraternidad Carcelaria sólo se interesa en los presos y no en las necesidades de las víctimas o la seguridad de las comunidades. Su realización requiere poco dinero, pues se basa más bien en el arduo trabajo de voluntarios cuidadosamente seleccionados.
¿Qué han dicho los funcionarios de prisiones sobre el proyecto del Árbol sicomoro?
“He visto algo que nunca antes había observado. Continuamente se me acercan reclusas que me piden: 'Por favor, por favor, no deje de avisarme para el próximo curso del Árbol sicomoro’. Últimamente, las Biblias son muy codiciadas en esta prisión. Lo más asombroso es la forma pública en que se leen y se estudian las Sagradas Escrituras, como nunca antes había ocurrido. Por ejemplo, ya no tengo que entrar sigilosamente en un salón para entregarle la Biblia a una reclusa, casi en secreto. Ahora las reclusas aceptan de buena gana que se les entreguen en los pasillos o dondequiera que nos encontremos. A todas horas me comentan lo que están leyendo en la Biblia. Me hacen todo tipo de preguntas sobre lo que leen, preguntas que en raras ocasiones se me habían hecho antes. Es evidente que están leyendo la Biblia y que la leen con mucha seriedad". – Capellán, prisión de mujeres de Arohata, Nueva Zelandia
“Es evidente que este curso ha ejercido un impacto significativo sobre estos hombres". – Alcaide de una prisión en Inglaterra
“Apoyo de todo corazón los principios que sustentan el proyecto del Árbol sicomoro y lo que más deseo es que se desarrolle en todo el Servicio público de prisiones". – Phil McCarthy, administrador general, Servicio público de prisiones, Nueva Zelandia.
¿Qué han dicho los presos sobre el proyecto del Árbol sicomoro?
“Antes tenía intenciones suicidas; ahora estoy lleno de esperanza. Cuando comencé el Árbol sicomoro mi vida estaba muy enredada. Ahora veo que hay un camino hacia delante. Cuando presencié el perdón demostrado por [una participante que había sido víctima de un delito] supe que podría enfrentarme a cualquier cosa con que me desafiara la vida". – Recluso, Nueva Zelandia
“Este curso me ha hecho valorar y comprender los efectos de mi mala conducta sobre mi familia, mis amistades y las víctimas. También me ha dotado de una resolución más fuerte para el futuro". – Recluso, Inglaterra
“En realidad, nunca antes había pensado en las víctimas". "Yo creía que mi delito [tráfico de drogas] era un delito sin víctimas. Ya no". Lo mejor del programa fue "el contacto real con las víctimas. Es lo que hizo que fuera una experiencia verdadera. No era como una clase, con un maestro. Esto sí captura la atención". – Recluso, Estados Unidos.
¿Qué han dicho las víctimas sobre el proyecto del Árbol sicomoro?
“Todo lo que diga sobre este proyecto se quedaría corto... Cobró vida propia... Fue una explosión. Es una experiencia que no olvidaré nunca jamás. Es una experiencia que agradezco. Lo valoro con asombro y admiración". – Víctima, Estados Unidos
“Ha sido una oportunidad que cambió el sentido de mi vida. Como había sido víctima de un crimen, yo necesitaba muchas respuestas a muchas preguntas. Aún no he resuelto todas mis interrogantes, pero ahora soy una persona mejor, más comprensiva, y creo que más capaz de perdonar que antes -- y estas características se siguen desarrollando dentro de mí en todo momento". – Víctima, Nueva Zelandia
